viernes, 25 de abril de 2008

25 de Abril

Un buen día para nacer. Johan Cruyff, Al Pacino, la Revolución de los Claveles, Tomi Verceti... ¿Alguien puede pedir más? Sí. YO.

Érase una mañana de viernes. Cómo me gustan los viernes. Esa suerte de día lo suficientemente largo para ver amanecer y lo suficientemente laboral para sacarme del catre a buena hora. Es de agradecer. Mejor que los sábados.

Pues eso, que era un viernes por la mañana de un 25 de abril del tercer milenio. A las 13.00 había recibido ya unas cuantas llamadas y mensajes, algun@s bastante inesperados...

Yo la verdad no soy demasiado detallista y no le doy demasiada importancia, más que nada porque soy un desastre y no me acuerdo de lo que me dijiste ayer, como para acordarme de tu cumple. Pero claro, del mío sí. Egoísmo puro.

Pero el caso es que me alegro. Me alegro porque, a pesar de ser cada día más viejuno, veo que nunca caminaré solo. Y eso es más de lo que mucha gente puede decir siendo mucho más viejunos que yo. A lo mejor es que a ellos ya se le han muerto los amigos. Réquiem.

Y el caso es que, y no es por ponerme trágico, si hoy la palmara, sin haber plantado un árbol... sin haber tenido un hijo... y sobre todo... sin haber escrito un libro... Hombre, me jodería, pero me doy cuenta de que dejaría cosas tan grandes como el árbol, el hijo o el libro... o más.

Si muriera hoy, a la tierna edad de 27 años, atrás dejaría:

- Una familia destrozada ante la defunción de su único hijo. Animaos y haced otro!
- Una pandilla de borrachos que se seguirían emborrachando por mí en vez de conmigo. Salud.
- Unas pocas mujeres que me amaron. Sobre todo una. Va por ti.
- Una silla vacía en el trabajo. Y un asiento en el coche. Snif.
- Una colección incompleta de pelis de Al Pacino. Y otra de Batman. Friki hasta la muerte.
- Unas cuantas deudas por pagar y otras por cobrar. La materia ni se crea ni se destruye, tan solo fluye. Y poco más...

Mucho mejor que dejar un hijo sin padre, un árbol sin alguien que mire porque no lo talen los del concello y una novela póstuma, no creéis?

Pero lo mejor de todo es que no pienso palmarla, al menos HOY, lo cual me da la oportunidad de disfrutar de todo ello. Y de lo que está por llegar.

Porque soy de ese tipo de personas a las que no les gusta demasiado la soledad. Sobre todo para las cosas transcendentes de la vida, como tajarse, follar o palmarla.

Así que esperaré a la próxima guerra nuclear, desastre energético o ataque alienígena para marcharme de aquí de la mano de un@s cuant@s incaut@s. Cuant@s más mejor. Ahí os quiero ver yo...

Y me despido no sin antes presentar mis respetos y mi sincero agradecimiento a tod@s mis compañer@s de viaje. Y no os preocupéis, que si no la montan Bush, Homer o Alien, queda Tomi para rato...

AJO y AGUA