Son más tiempo del que parecen. Pero pasan rápido. Tan rápido como para darte cuenta lo poco que ha cambiado todo... Tan rápido que parece que vaya a llegar un nuevo año en cuanto despierte de la siesta... y así será.
Cuando tenía 7 años, en 1988 se celebraron las olimpiadas en Seul. Las próximas del 92 sería en Barcelona y el país estaba de gala. Yo me imaginaba cuatro años después, con 11, y me veía casi como un hombre.
Han pasado 19 años. Que se dice pronto. Y todavía no soy el hombre que aquel niño imaginaba.
El tiempo pasa muy rápido...
Las cosas no cambian solas...
De un día para otro, el mundo se transforma.
Yo permanezco.
¿Hasta cuándo?
No lo sé...
Pero te lo diré dentro de un mes y un día...
Espero tener una respuesta diferente...
lunes, 19 de noviembre de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario