jueves, 13 de marzo de 2008

Muerte de un blog

No es que haya decidido matar al Caranzeiro, que por la cabeza se me ha pasado alguna vez, ayer entre otras, sino que este blog es la muerte en sí. Mexplico...

Ahora, por ejemplo, no se me ocurre nada que escribir, y entonces escribo esto. Y si sigo unas pocas líneas dejaré de decir tonterías sin sentido para comenzar a decir tonterías con sentido. Con sentido para mí, al menos. Pero siempre en torno a, con un tufillo de, o llorando sobre... Vamos, que ya canso. Me canso a mí mismo. Y no duele, no, pero ya cheira.

El día en que en nosequé blog sobre los mejores westerns vi un comentario despreciativo para con mis añorados espaguetigüesterns, nació este blog. Y créame, adorado público (cómo me adoro!), que no nació para llorar...

Porque entonces, en lugar de "El caranzeiro" le hubiera llamado "el lloricas", "el maricona" o, simplemente y para dar más matices, "El Yoni Fontane". Y como para llorar ya está el bueno de Yoni y su séquito de gárgolas y monjes de la birra (jejeje comentario ALTAMENTE malicioso), pues que pa qué... Que aparte de tamaña legión también hay que aguantar la tele y la prensa, con desgracias que van desde tropecientosmil niños muertos a balazos en sabediosdonde al nadie me hace un traje pa mi boda de la Esteban (de pino se lo hacía yo). Y vamos, que con tremendos lloriqueos ya se va resolviendo el tema de la escasez de agua.

Por eso, y porque si sigo así temo que si algún día visito los Países Bajos (Holanda, guarros, Holanda) el agua llegue hasta los diques (ya no digo si me la casco... calentamiento global le llaman... y tan global...), pues por eso (y mira que me lío) paso de lloriquear más.

Ea, lo dicho. Que si El Caranzeiro tiene el sobrenombre de "blog de un colgaretas" es por algo. Pero vaya colgaretas, que parezco calimero tol día llorando y acordándome del pasao. Quel pasao pasao está. Y como dijo una gran autoridad (Harmelinda la guapa, una colgada de las Auténticas, no hay que conocerla): "La mancha de la mora con otra mora se quita" (o algo asina).

Y como entre mora y mora pueden pasar eternidades de magnitudes incomprensibles para los geólogos, pues a mí me da por deprimirme y volver la vista atrás. ¡Con lo chachi que es ser feliz como yo! Sin preocupaciones de viernes a lunes y con menos de las que desearía (¿o no?) de lunes a viernes. Con dinerito fresquito (y justito) pa mantener mis vicios y vivir en casa de los papas. Con coleguillas tan borrachos, pendencieros, pervertidos y oligofrénicos (ole) como yo, o más... o más... Sin una tía que gobierne mi vida y la jodienda de pensar en qué quiere, qué necesita, qué piensa, qué come, qué bebe, qué caga... Joder, qué alivio.

Está claro que soy un extremista y que ni tanto ni tan poco. Que uno añora cosas que antaño no eran agradables. Y cosas que antaño pintaban muy agradables, se demuestra que eran más agradables por añoradas que por agradables. Y vaya trabalenguas me hago siempre que hablo desto. Pero vos xa me entendés (si, claro que lo entiendo, boludo).

Pero como la alegría es mejor por exceso... Y como el exceso de tristeza me viene ya por defecto. Pues eso, que una vez de excedernos excedámonos en todo y no sólo con la birra. A ver si excedemos la mente y excedemos el cuerpo, y después a exceder la mente y el cuerpo de los demás. Y darle una tregua al hígado o al pulmón. O a los tres a la vez, qué coño, se la merecen.

Y de mil razones para vivir
y de una razón para morir
al suicida no le daban las cuentas

Cuando era pequenito
me limpiaban el culito
pero era bueno en matemáticas

Y me sale un culo cagao
y 999 razones para no rendirse
y esas por provincia

No me quea ná que andar ni ná... OJÚ!

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