jueves, 21 de febrero de 2008

La 25

Y por el culo de la hinco.

Érase que se fue el maldito 2007 casi dos mesitos ha... Abandonado el blog está. Pocas cosas que contar, la puta verdad... 2008 ha llegado y, como todos los años, al llegar, venía cargado de cambios, de promesas y buenos propósitos y bla, bla... (lo que se suele decir). Mirá tú que, también como todos los años, todas esas buenas intenciones se disiparon a la primera moña. Y como, curiosamente (y como todos los años), la primera moña es el día 1, pues te puedes imaginar, querido lector (o sea, yo), lo que duraron las ilusiones...

Tropiezo continuamente con la misma puta piedra, y llevo como, no sé, ¿diez años? poco más o menos levantándome en el mismo sitio y en la misma posición. Antes por lo menos lo hacía acompañado...

Dicen que el tiempo lo cura todo y que hace bueno al vino, pero yo debo ser la excepción, pues a cada rato que pasa, a cada día, a cada mes, y pronto puede (Crom quiera que no), que a cada año, en lugar de olvidar, zanjar, volver a empezar y, en definitiva, volver a vivir, pues en vez de eso, me anclo más y más en un glorioso pasado, más glorioso por pasado que por glorioso, como todo en esta vida hijos míos...

Entonces, un día, me acuerdo del maldito Caranzeiro, y me digo, voy a escribir algo nuevo. Y lo más nuevo que tengo es otro eco. Ay, Caranzeiro, qué ganas tengo de darte buenas noticias...

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