Toca fútbol. A falta de un partido somos cuartos y ya da igual lo que ocurra. Un año más, no podemos sino mirar al frente porque detrás ya no queda nada. Y lo que queda ya está muy atrás. La verdad, no sé si es que me abré levantado de buen humor, pero la verdad es que no culpo a la directiva, como han hecho prensa y público. Tal vez sí un poco a Rijkaard, manque me pese. Pero lo que está claro es que si alguien ha fallado han sido los jugadores. Y no todos.
Quién hubiera predecido el bajo rendimiento de Tití. Pero si era el puto mejor delantero del mundo (salvando a Rudi Van, que no es delantero, es un matador, concepto bien distinto). Quién hubiera previsto que Ronaldinho no sólo bajaría su rendimiento, como ya hizo la pasada temporada, sino que llegó a desaparecer. Nadie recuerda su último partido con la elástica blaugrana. Ni él mismo, que es lo peor.
Tema aparte es que debería haber sido vendido la temporada pasada, al igual que Samuel. Pero no lo hicieron. Y lo asumimos. Porque no es una decisión fácil. Porque los que hace un año comenzaban a ser villanos, el anterior eran héroes. Héroes a la altura de los únicos que habíamos tenido hasta entonces. Era lógico dar un margen de confianza a una generación de jugadores cuando en ciento y pico años de historia sólo dos generaciones han llegado a lo más alto. Y si bien ahora ya lo hemos olvidado, hace un año éramos el ex-campeón de Europa, el rival a batir.
Quiero decir con todo esto que tal vez hace un año la directiva blaugrana se equivocó. Quizá se debería haber desprendido de unos cracks que comenzaban a decaer y a dinamitar el vestuario. Pero al fin y al cabo sólo había sido un mal año. Todo podía volver a ser como antes. Tal vez pecaron de fantasiosos, de confiados o de la muy socorrida autocomplacencia. Pero su intención es la mejor. Y si la lógica de los números se hubiera impuesto, en lugar de la lógica de las realidades, hoy estaríamos hablando del mejor equipo del continente. Con el mejor jugador del mundo, su sucesor, el mejor delantero y el más grande luchador del área. Los 4 fantásticos, como se les dio por llamarles. Y si hubiese funcionado nadie sacaría el pañuelo. Pero no funcionó...
Y llega la hora de decidir. Y lo hacen mal, anuncian que prescindirán de Rijkaard antes de terminar la liga. Aunque la liga hace mucho que terminó para el Barça, y hace muchísimo para según qué jugador. Y traen a Pep. Y la gente pide a Mou. Y pañolada. Y moción de censura. Y lo de todos los años cuando las cosas van mal. Cracks saliendo por la puerta pequeña y directivos abucheados por haberles fichado. O por haberlos echado. O por mantenerlos.
Ahora mismo la cabeza de Laporta peligra haga lo que haga. Si echa a Ronaldinho y na más que nos lo encontremos nos mete tres goles, ay va la que se monta. Pero ay como lo deje... Si trae a Pep le dicen que no tiene experiencia (los mismos que lo decían, con razón, de Rijkaard, y mira tú que fue el único que pudo emular al flaco y toda su experiencia). Y si trae a Mou le dirán que está acabando con la filosofía del club. Si le hace caso a Cruyff, porque se lo hace. Si no se lo hace, porque no se lo hace. En fin...
Sólo digo que si el año pasado me ponen de mister del Barça, y aparte de Messi, Iniesta, Puyol, Eto'o, Ronnie, Deco, etc, me traen a Henry, Touré, Milito y Abidal, pues no sé... les doy un beso en el culé. Yo y cualquiera. Así que no me digan...
Pero bueno, el estilo estrellas no ha salido como se pensaba. Ahora le dan el poder a un tío de la casa, a todo un Pep Guardiola, extensión del maestro flaco en el campo y probablemente el jugador más listo del fútbol moderno. Y también lo critican. Inexperiencia... Digamos que en ciento y pico años de experiencia hemos ganado dos copas de Europa. Y Pep estaba allí. Ganando. Como también supo perder. Vino de la cantera y viene de la cantera. ES la cantera y probablemente tirará de cantera. Y ojalá.
Para empezar y como primer fichaje para empezar a quitar el mal sabor de boca, parece ser que han elegido a Gerard Piqué, el cual se había ido al Manchester hace un lustro por problemas con esta misma junta. Y si saben rectificar en esto, por qué no rectificar con Cesc o con Sergio García, por poner dos de los mejores ejemplos. Y qué tal si a la par que repatriamos cracks que sientan la camiseta, nos preocupamos por forjar a los del futuro. Para empezar se podría destapar su hueco prescindiendo de jugadores como Ezquerro o Edmilson, que, más que otra cosa, impiden la salida a verdaderos futbolistas del futuro.
Porque pa tener a un manta por si acaso me falta medio equipo, pues pa eso tengo un pibe. Y si falta medio equipo sale el pibe, que mejor que Ezkerro lo hará. Y más rápido que Edmilson correrá (y pensará). Y a lo mejor juega ese día y ya nunca más vuelve al filial. Y no hablo de Messis ni Bojanes, sino de Peps, Sergis, Puyoles o Xavis. Esperemos que se recupere a Crosas y se le den minutos, o al menos que lo cedan a un equipo donde sea titular y se forje. Cosa que podían hacer con Giovanni, que me parece que aún está bastante verde.
En fin, que si Guardiola sabe reflejar en el equipo sus valores, lo que representa, lo que ha visto y ha sentido como jugador del Dream Team, entonces no les extraña ver de nuevo a un Barça ganador y espectacular, como en los mejores tiempos. Y no les extrañe, en ese caso, que algunos pañuelos vuelvan al bolsillo y a cierta directiva se le pueda agradecer, dios lo quiera, otra Copa de Europa. Y sería la tercera en ciento y pico... Si es que...
jueves, 15 de mayo de 2008
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