Prolífico el cemento
que antes mis pies se extiende
cual fantasma de la sombra
que sobre mi alma
sus brazos tiende.
Prolífico los néctares
de hermosos sabores
que oliendo a rosas
en mi garganta
dejan ardores.
Prolíficas las vistas
en playas y arenales
de estas tierras altas
que recuerdan injustas
a las viejas bacanales.
Prolífico el veneno
que me llega hasta el cerebro
para ver los bellos soles
como sombras tapadas
tras castaños y enebros.
Prolífica la muerte
allá por donde pasa
aunque uno no la tema
calentito y bien
en casa.
Prolífico dentífrico
público y privado
para disguste
del que gusta
de tener todo amarrado.
Es un día bastante prolífico.
Me encargaré de estropearlo.
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Había una vez un circo lleno de alegría y de ilusión...
Había una vez...
Había una...
Había...
...
.
En fin, que iba a decir que había sido un día prolífico, pero como me suena a dentífrico, pues la verdad es que pensandolo bien ni ha sido prolífrico, ni dentífrico ni nada de nada. Ala.
lunes, 23 de julio de 2007
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