Mmmm... A veces uno se embriaga, lo embriaga, se deja embriagar, es embriagado o embriaga, todo a partes iguales y embriagada o embriagadoramente.
No se si se me nota el embriague...
Es buena cosa ser amado, amar, ambas cosas o ninguna. Es gran cosa. Importante asunto.
Cuando menos esclarecedor.
Y es que por mucho que se enmarañen las zarzas no logran obtener la oscuridad, no.
La llama del sentimiento siempre arroja luz en la más tenebrosa de las cavernas.
Y sentimientos hay muchos, diversos, poco definidos y a menudo (por no decir siempre) entrelazados, aglutinados y caprichosamente caprichosos en su aparecer.
Pero que bien sientan. Porque embriagado o hundido, sonriete o lloroso, ebrio o borracho o ambas cosas a la vez, o incluso sobrio, uno recuerda que está vivo.
Y ese recuerdo es un bien bien escaso.
Pero no hoy.
¡¡¡Uaaaasssaaaaa!!!
domingo, 5 de agosto de 2007
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