No es que haya decidido matar al Caranzeiro, que por la cabeza se me ha pasado alguna vez, ayer entre otras, sino que este blog es la muerte en sí. Mexplico...
Ahora, por ejemplo, no se me ocurre nada que escribir, y entonces escribo esto. Y si sigo unas pocas líneas dejaré de decir tonterías sin sentido para comenzar a decir tonterías con sentido. Con sentido para mí, al menos. Pero siempre en torno a, con un tufillo de, o llorando sobre... Vamos, que ya canso. Me canso a mí mismo. Y no duele, no, pero ya cheira.
El día en que en nosequé blog sobre los mejores westerns vi un comentario despreciativo para con mis añorados espaguetigüesterns, nació este blog. Y créame, adorado público (cómo me adoro!), que no nació para llorar...
Porque entonces, en lugar de "El caranzeiro" le hubiera llamado "el lloricas", "el maricona" o, simplemente y para dar más matices, "El Yoni Fontane". Y como para llorar ya está el bueno de Yoni y su séquito de gárgolas y monjes de la birra (jejeje comentario ALTAMENTE malicioso), pues que pa qué... Que aparte de tamaña legión también hay que aguantar la tele y la prensa, con desgracias que van desde tropecientosmil niños muertos a balazos en sabediosdonde al nadie me hace un traje pa mi boda de la Esteban (de pino se lo hacía yo). Y vamos, que con tremendos lloriqueos ya se va resolviendo el tema de la escasez de agua.
Por eso, y porque si sigo así temo que si algún día visito los Países Bajos (Holanda, guarros, Holanda) el agua llegue hasta los diques (ya no digo si me la casco... calentamiento global le llaman... y tan global...), pues por eso (y mira que me lío) paso de lloriquear más.
Ea, lo dicho. Que si El Caranzeiro tiene el sobrenombre de "blog de un colgaretas" es por algo. Pero vaya colgaretas, que parezco calimero tol día llorando y acordándome del pasao. Quel pasao pasao está. Y como dijo una gran autoridad (Harmelinda la guapa, una colgada de las Auténticas, no hay que conocerla): "La mancha de la mora con otra mora se quita" (o algo asina).
Y como entre mora y mora pueden pasar eternidades de magnitudes incomprensibles para los geólogos, pues a mí me da por deprimirme y volver la vista atrás. ¡Con lo chachi que es ser feliz como yo! Sin preocupaciones de viernes a lunes y con menos de las que desearía (¿o no?) de lunes a viernes. Con dinerito fresquito (y justito) pa mantener mis vicios y vivir en casa de los papas. Con coleguillas tan borrachos, pendencieros, pervertidos y oligofrénicos (ole) como yo, o más... o más... Sin una tía que gobierne mi vida y la jodienda de pensar en qué quiere, qué necesita, qué piensa, qué come, qué bebe, qué caga... Joder, qué alivio.
Está claro que soy un extremista y que ni tanto ni tan poco. Que uno añora cosas que antaño no eran agradables. Y cosas que antaño pintaban muy agradables, se demuestra que eran más agradables por añoradas que por agradables. Y vaya trabalenguas me hago siempre que hablo desto. Pero vos xa me entendés (si, claro que lo entiendo, boludo).
Pero como la alegría es mejor por exceso... Y como el exceso de tristeza me viene ya por defecto. Pues eso, que una vez de excedernos excedámonos en todo y no sólo con la birra. A ver si excedemos la mente y excedemos el cuerpo, y después a exceder la mente y el cuerpo de los demás. Y darle una tregua al hígado o al pulmón. O a los tres a la vez, qué coño, se la merecen.
Y de mil razones para vivir
y de una razón para morir
al suicida no le daban las cuentas
Cuando era pequenito
me limpiaban el culito
pero era bueno en matemáticas
Y me sale un culo cagao
y 999 razones para no rendirse
y esas por provincia
No me quea ná que andar ni ná... OJÚ!
jueves, 13 de marzo de 2008
Para el nuevo ( y único) visitante
Pues sí, Daniel, pues sí. Me mandabas un mensaje ayer de noche, tras ser el único e ilustre lector del Caranzeiro (aparte del más ilustre, usea yo) diciéndome que tengo la autoestima por los suelos. Y la verdad, si así fuera, no dudaría en agacharme y recogerla... Y tal vez sea lo único que tenga que hacer, doblar mi últimamente maltratada columna y echar una de mis dos poderosas manos (no preguntes por qué ten poderosas) y agarrarla de nuevo (la autoestima, guarro). Y dar gracias por tener espalda, un par de manos y otro par de otras cosas... De huevos, coño. Y no hace falta nada más.
Es fácil mirar atrás cuando delante no hay nada. Y no me malinterpretes, pero comienzo a creer que en este sendero que hemos elegido, no sé si por comodidad o por puro vicio, no hay NADA. Nada que contar ni nada que añadir a lo que fue contado una y mil veces. A lo que fue añadido cientos de veces más. A ver, me parto la goma, el gominolo, la caja y algo más todos los findes de risas que me hecho de pendejos borrachos que somos. Y el descojone siempre es de órdago. Pero insuficiente. Cuestión de inconformismo...
Del cielo llueva agua cuando me canso del sol y que salga el sol cuando esté jarto de agua, y así siempre deseo y ando en busca de lo que no tengo, en lugar de disfrutar de lo que tengo. Tal vez sea necesario que sobreviva a un accidente aéreo o que me abduzcan unas marcianas estilo "cachondas ferrolanas MUY dispuestas a comérmela". Entonces puede que nazca de nuevo y le de el valor a las cosas en la justa medida, en lugar de agrandar aquello de lo que carezco y empequeñecer aquello de lo que dispongo (y no empecemos con obscenidades, por favor). Joder, qué bien hablo...
Cuando tenía amor, cariño, afecto... en definitiva, cuando tenía parienta, mis cabezas no hacían otra cosa que pensar en hacer lo que hago ahora. En ser libre para hacer, beber, fumar, besar, foder o mandar a la mierda a quien haga falta. Y no veas cómo era esa sensación. Que me quedaba en casa un viernes pro-parienta viendo una peli... pues ahí estaba mi cerebelo, el cual, en un pacto mafioso con el hipotálamo (que no sé lo que es, pero que me suena sexual-prostático de cojones) calentándome la cabeza y diciçendome: "Tomi, sal y tájate... que hoy es viernes... que luego llega el lunes... tájate Tomi". Y al final, la mayoría de las veces, les hacía caso. Mandaba a la parien pa casa (no sin la natural reprimenda parental, la cual ahora recuerdo con añoranza) y me iba y me tajaba. Y así mil veces. Resultado = 0 (cero). Que por qué? Pues porque todas esas risas de todas esas noches se fueron con la salida del sol, para no volver. Y aquí estoy yo.
Yo, dispuesto a seguir riendo, bebiendo y olvidando, tajando y recordando tiempos en que no sabía si bajaría o no... pero alguien sí lo sabía. Y bajé. Ya ves si bajé.
Por bajar ya no sé ni en qué división estoy. Preferente diría, si tuviera preferencia. Pero es que si te digo la verdad, ni preferencias tengo, oye: rubias, morenas, chinas, negras, guapas, feas... Y si no sabes lo que quieres, difícilmente lo puedes coger, o pedir. En otras cuestiones lo tengo bastante más claro: "Un Barceló con Cola, Belén...".
Asina de sencillo fuera todo, ein? Ala, a cascarla.
Es fácil mirar atrás cuando delante no hay nada. Y no me malinterpretes, pero comienzo a creer que en este sendero que hemos elegido, no sé si por comodidad o por puro vicio, no hay NADA. Nada que contar ni nada que añadir a lo que fue contado una y mil veces. A lo que fue añadido cientos de veces más. A ver, me parto la goma, el gominolo, la caja y algo más todos los findes de risas que me hecho de pendejos borrachos que somos. Y el descojone siempre es de órdago. Pero insuficiente. Cuestión de inconformismo...
Del cielo llueva agua cuando me canso del sol y que salga el sol cuando esté jarto de agua, y así siempre deseo y ando en busca de lo que no tengo, en lugar de disfrutar de lo que tengo. Tal vez sea necesario que sobreviva a un accidente aéreo o que me abduzcan unas marcianas estilo "cachondas ferrolanas MUY dispuestas a comérmela". Entonces puede que nazca de nuevo y le de el valor a las cosas en la justa medida, en lugar de agrandar aquello de lo que carezco y empequeñecer aquello de lo que dispongo (y no empecemos con obscenidades, por favor). Joder, qué bien hablo...
Cuando tenía amor, cariño, afecto... en definitiva, cuando tenía parienta, mis cabezas no hacían otra cosa que pensar en hacer lo que hago ahora. En ser libre para hacer, beber, fumar, besar, foder o mandar a la mierda a quien haga falta. Y no veas cómo era esa sensación. Que me quedaba en casa un viernes pro-parienta viendo una peli... pues ahí estaba mi cerebelo, el cual, en un pacto mafioso con el hipotálamo (que no sé lo que es, pero que me suena sexual-prostático de cojones) calentándome la cabeza y diciçendome: "Tomi, sal y tájate... que hoy es viernes... que luego llega el lunes... tájate Tomi". Y al final, la mayoría de las veces, les hacía caso. Mandaba a la parien pa casa (no sin la natural reprimenda parental, la cual ahora recuerdo con añoranza) y me iba y me tajaba. Y así mil veces. Resultado = 0 (cero). Que por qué? Pues porque todas esas risas de todas esas noches se fueron con la salida del sol, para no volver. Y aquí estoy yo.
Yo, dispuesto a seguir riendo, bebiendo y olvidando, tajando y recordando tiempos en que no sabía si bajaría o no... pero alguien sí lo sabía. Y bajé. Ya ves si bajé.
Por bajar ya no sé ni en qué división estoy. Preferente diría, si tuviera preferencia. Pero es que si te digo la verdad, ni preferencias tengo, oye: rubias, morenas, chinas, negras, guapas, feas... Y si no sabes lo que quieres, difícilmente lo puedes coger, o pedir. En otras cuestiones lo tengo bastante más claro: "Un Barceló con Cola, Belén...".
Asina de sencillo fuera todo, ein? Ala, a cascarla.
jueves, 21 de febrero de 2008
La 25
Y por el culo de la hinco.
Érase que se fue el maldito 2007 casi dos mesitos ha... Abandonado el blog está. Pocas cosas que contar, la puta verdad... 2008 ha llegado y, como todos los años, al llegar, venía cargado de cambios, de promesas y buenos propósitos y bla, bla... (lo que se suele decir). Mirá tú que, también como todos los años, todas esas buenas intenciones se disiparon a la primera moña. Y como, curiosamente (y como todos los años), la primera moña es el día 1, pues te puedes imaginar, querido lector (o sea, yo), lo que duraron las ilusiones...
Tropiezo continuamente con la misma puta piedra, y llevo como, no sé, ¿diez años? poco más o menos levantándome en el mismo sitio y en la misma posición. Antes por lo menos lo hacía acompañado...
Dicen que el tiempo lo cura todo y que hace bueno al vino, pero yo debo ser la excepción, pues a cada rato que pasa, a cada día, a cada mes, y pronto puede (Crom quiera que no), que a cada año, en lugar de olvidar, zanjar, volver a empezar y, en definitiva, volver a vivir, pues en vez de eso, me anclo más y más en un glorioso pasado, más glorioso por pasado que por glorioso, como todo en esta vida hijos míos...
Entonces, un día, me acuerdo del maldito Caranzeiro, y me digo, voy a escribir algo nuevo. Y lo más nuevo que tengo es otro eco. Ay, Caranzeiro, qué ganas tengo de darte buenas noticias...
Érase que se fue el maldito 2007 casi dos mesitos ha... Abandonado el blog está. Pocas cosas que contar, la puta verdad... 2008 ha llegado y, como todos los años, al llegar, venía cargado de cambios, de promesas y buenos propósitos y bla, bla... (lo que se suele decir). Mirá tú que, también como todos los años, todas esas buenas intenciones se disiparon a la primera moña. Y como, curiosamente (y como todos los años), la primera moña es el día 1, pues te puedes imaginar, querido lector (o sea, yo), lo que duraron las ilusiones...
Tropiezo continuamente con la misma puta piedra, y llevo como, no sé, ¿diez años? poco más o menos levantándome en el mismo sitio y en la misma posición. Antes por lo menos lo hacía acompañado...
Dicen que el tiempo lo cura todo y que hace bueno al vino, pero yo debo ser la excepción, pues a cada rato que pasa, a cada día, a cada mes, y pronto puede (Crom quiera que no), que a cada año, en lugar de olvidar, zanjar, volver a empezar y, en definitiva, volver a vivir, pues en vez de eso, me anclo más y más en un glorioso pasado, más glorioso por pasado que por glorioso, como todo en esta vida hijos míos...
Entonces, un día, me acuerdo del maldito Caranzeiro, y me digo, voy a escribir algo nuevo. Y lo más nuevo que tengo es otro eco. Ay, Caranzeiro, qué ganas tengo de darte buenas noticias...
viernes, 23 de noviembre de 2007
Como hace 10 años
Tal vez haga nueve u ocho, pero diez suena mejor... Hoy es un nuevo día y sin querer lo modelo a la manera de aquellos tiempos. Las pinturas rupestres cimerias nos muestran tal como somos, tal como éramos. Pero algo falta en ellas. Aparte de Alguien, claro está...
Una delicadeza por parte del rupestre pintor/a que trata de evitar con la ausencia el recuerdo de Su presencia. Pero la ausencia no hace más que agrandarse a sí misma...
Porque la historia de estos "diez" años es nuestra historia. O más bien lo fue. Y preferiría caer desplomado ahora mismo que borrar un sólo instante, por difícil que fuese.
Pero las máquinas del tiempo son cosas de la ciencia ficción, una ciencia infinitamente más hermosa y esperanzadora que las otras ciencias, pero también mucho más innoble por patrañera...
En describir, juzgar y sacar conclusiones sobre estos años, tardaríamos otros tantos o más, pero parece que no he hecho bien los deberes, por variar...
Sólo sé que las respuestas (TODAS) (o casi todas) habitan en mi cabeza. Pero la pobre no tiene capacidad de mando. Los instintos y los sentimientos me dominan. Y mira que era listo de chaval...
Perdí la perspectiva... sé cómo recuperarla...
Pero no basta con saberlo...
HAY QUE HACERLO
¿Cuántos meses y un día más tardaré?
No me importa...
Sólo hacerlos, lleve lo que lleve, sufra lo que sufra, ocurra lo que ocurra...
HACERLO DE UNA PUTA VEZ
Una delicadeza por parte del rupestre pintor/a que trata de evitar con la ausencia el recuerdo de Su presencia. Pero la ausencia no hace más que agrandarse a sí misma...
Porque la historia de estos "diez" años es nuestra historia. O más bien lo fue. Y preferiría caer desplomado ahora mismo que borrar un sólo instante, por difícil que fuese.
Pero las máquinas del tiempo son cosas de la ciencia ficción, una ciencia infinitamente más hermosa y esperanzadora que las otras ciencias, pero también mucho más innoble por patrañera...
En describir, juzgar y sacar conclusiones sobre estos años, tardaríamos otros tantos o más, pero parece que no he hecho bien los deberes, por variar...
Sólo sé que las respuestas (TODAS) (o casi todas) habitan en mi cabeza. Pero la pobre no tiene capacidad de mando. Los instintos y los sentimientos me dominan. Y mira que era listo de chaval...
Perdí la perspectiva... sé cómo recuperarla...
Pero no basta con saberlo...
HAY QUE HACERLO
¿Cuántos meses y un día más tardaré?
No me importa...
Sólo hacerlos, lleve lo que lleve, sufra lo que sufra, ocurra lo que ocurra...
HACERLO DE UNA PUTA VEZ
lunes, 19 de noviembre de 2007
Un mes y un día
Son más tiempo del que parecen. Pero pasan rápido. Tan rápido como para darte cuenta lo poco que ha cambiado todo... Tan rápido que parece que vaya a llegar un nuevo año en cuanto despierte de la siesta... y así será.
Cuando tenía 7 años, en 1988 se celebraron las olimpiadas en Seul. Las próximas del 92 sería en Barcelona y el país estaba de gala. Yo me imaginaba cuatro años después, con 11, y me veía casi como un hombre.
Han pasado 19 años. Que se dice pronto. Y todavía no soy el hombre que aquel niño imaginaba.
El tiempo pasa muy rápido...
Las cosas no cambian solas...
De un día para otro, el mundo se transforma.
Yo permanezco.
¿Hasta cuándo?
No lo sé...
Pero te lo diré dentro de un mes y un día...
Espero tener una respuesta diferente...
Cuando tenía 7 años, en 1988 se celebraron las olimpiadas en Seul. Las próximas del 92 sería en Barcelona y el país estaba de gala. Yo me imaginaba cuatro años después, con 11, y me veía casi como un hombre.
Han pasado 19 años. Que se dice pronto. Y todavía no soy el hombre que aquel niño imaginaba.
El tiempo pasa muy rápido...
Las cosas no cambian solas...
De un día para otro, el mundo se transforma.
Yo permanezco.
¿Hasta cuándo?
No lo sé...
Pero te lo diré dentro de un mes y un día...
Espero tener una respuesta diferente...
jueves, 18 de octubre de 2007
7...
7 pecados capitales
7 formas de ganar
7 años a tu lado
me impiden volver a amar
7 eras pasarán
en estos yermos olvidados
7 páramos de soledad
7 vidas tiene un gato
y 7 formas de matar...
7 formas de ganar
7 años a tu lado
me impiden volver a amar
7 eras pasarán
en estos yermos olvidados
7 páramos de soledad
7 vidas tiene un gato
y 7 formas de matar...
martes, 16 de octubre de 2007
Tiempos ha...
Hace tiempo que no le escribo al Caranzeiro, esa suerte de receptor de incongruencias. Y no será porque no hubiera incongruencias que emitir, que haberlas haylas a montones y cada vez más grandes y estúpidas. Como yo, cada vez más grande y estúpido...
Pues bien, una vez más uno se olvida de LQDVI (lo que de verdad importa) y finalmente va a tener que tatuárselo en el puño para retener el saber más de 30 segundos. Se trata de aprender de los errores del pasado. Se trata de seguir al corazón pero USANDO la cabeza. Que ya va siendo hora...
Lo mal es conciliar a ambos. Y si eres capaz de definir LQDVI coordinando cabeza y corazón, de repente te das cuenta de que tienes algo más que conciliar. Algo entre las piernas que invalida el acuerdo tomado por las partes (por las otras partes, se entiende). Y entonces la niebla se torna más neblinosa, la oscuridad más oscura y el ovillo se lía un poco más. Y hace cinco minutos lo tenías resuelto...
Finalmente supongo que habrá que coinciliar los intereses de las partes bajas y medias (léase bajos y curaçao) y luego, en base a la decisión tomada, en base a la dirección elegida, utilizar el gerolo como herramienta de inteligencia práctica para llegar al punto deseado, definido y apuntado por las partes nobles y el músculo rojo.
No es literatura. No es filosofía. No es politica. No es autoayuda. Es esclarecimiento frustrado de las vicisitudes más sórdidas (dedicatoria) a las que te enfrenta la vida. Es decir, a las que llevas dentro...
Como si un pavo relleno fuese, con un verdugo en mi gran vientre...
No me gusta...
Pues bien, una vez más uno se olvida de LQDVI (lo que de verdad importa) y finalmente va a tener que tatuárselo en el puño para retener el saber más de 30 segundos. Se trata de aprender de los errores del pasado. Se trata de seguir al corazón pero USANDO la cabeza. Que ya va siendo hora...
Lo mal es conciliar a ambos. Y si eres capaz de definir LQDVI coordinando cabeza y corazón, de repente te das cuenta de que tienes algo más que conciliar. Algo entre las piernas que invalida el acuerdo tomado por las partes (por las otras partes, se entiende). Y entonces la niebla se torna más neblinosa, la oscuridad más oscura y el ovillo se lía un poco más. Y hace cinco minutos lo tenías resuelto...
Finalmente supongo que habrá que coinciliar los intereses de las partes bajas y medias (léase bajos y curaçao) y luego, en base a la decisión tomada, en base a la dirección elegida, utilizar el gerolo como herramienta de inteligencia práctica para llegar al punto deseado, definido y apuntado por las partes nobles y el músculo rojo.
No es literatura. No es filosofía. No es politica. No es autoayuda. Es esclarecimiento frustrado de las vicisitudes más sórdidas (dedicatoria) a las que te enfrenta la vida. Es decir, a las que llevas dentro...
Como si un pavo relleno fuese, con un verdugo en mi gran vientre...
No me gusta...
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